En nuestro mundo cambiante e inestable, la gente necesita ser cada vez más proactiva, flexible y responsable. Los egresados de la escuela Waldorf se han establecido como personas creativas e ingeniosas capaces de hacer frente a los desafíos de la realidad actual. En muchos sentidos, pueden considerarse ciudadanos del mundo. La Escuela Waldorf no se fija un objetivo específico, como la formación para la educación superior, sino que pretende proporcionar la educación holística y amplia que toda persona en el mundo moderno necesita, independientemente de la profesión que elija para sí misma. Por lo tanto, la investigación sociológica muestra que hay representantes de todas las profesiones entre los antiguos estudiantes Waldorf: desde actores y músicos hasta ingenieros y agricultores, médicos y sacerdotes. Desde un punto de vista pedagógico y social, es esencial para la comprensión mutua de las personas en la sociedad, de modo que en una comunidad pedagógica -el aula, la escuela- los